TERUEL EXISTE también en silla de ruedas

TERUEL EXISTE también en silla de ruedas Hace unas semanas he visitado la comarca de Albarracín en la provincia de Teruel y quisiera compartir esta experiencia con aquellos a quienes les pueda interesar esta zona.

De antemano decir que por las características del entorno la accesibilidad puede ser limitada en ocasiones. En mi caso fui acompañado por amigos que cuando era necesario me ayudaban empujando de la silla de ruedas.

Fueron muchos los lugares que visitamos y otros tantos que nos quedamos sin ver bien porque para mí era difícil bien porque nos faltó tiempo para verlo todo.

Albarracín como ciudad es una maravilla, se trata de un pueblecito precioso de casas y calles empedradas donde mantienen la estructura de la ciudad amurallada que algún día fue. Desde lo alto del pueblo hay numerosos miradores donde las panorámicas que se aprecian son espectaculares entre las que cabe destacar el castillo que se mantiene en muy buenas condiciones. La mejor forma de ver Albarracín si vais en silla de ruedas es subir con el coche hasta la parte más alta del pueblo donde hay varios aparcamientos y desde allí comenzar el descenso callejeando para empaparse del auténtico sabor popular e ir visitando la estructura de las construcciones. En mi caso, una vez llegamos a la parte baja del pueblo uno de los amigos subió a por el coche y nos recogió al resto. Aunque las calles están empedradas el suelo es bastante uniforme por lo que no fue complicado hacer la visita en silla de ruedas.

Desde allí fuimos a ver el nacimiento del Río Tajo. Me sorprendió bastante porque está ubicado en una llanura (siempre supuse que los ríos nacían en la alta montaña). En esta parte el suelo está bastante llano y prensado por lo que estuvimos disfrutando de un paseo al lado del río. De allí nos acercamos a conocer la cascada de Calomarde. En este caso no pude bajar hasta la misma cascada pero sí la pude ver desde el mirador y os puedo asegurar que era espectacular. En esta zona hay un sendero por el que se puede transitar fácilmente y es un sitio ideal para comer algo al aire libre ya que hay unas mesas y asadores que si el tiempo acompaña puede ser una buena opción para pasar un día en la naturaleza.

El segundo día fuimos al Paisaje Protegido de los Pinares de Ródeno. Hay un centro de interpretación que ofrece información detallada de la flora, fauna y costumbres de la zona completamente accesible. Tienen aseo adaptado pero cuando estuvimos estaba estropeado así que no os puedo decir cómo está. En esta zona hay numerosos miradores a lo largo y ancho del parque a los que se puede acceder directamente con el coche y desde donde se puede disfrutar del entorno. Recomiendan visitar las pinturas rupestres pero el acceso a estas es imposible para usuarios de silla de ruedas (el monte es lo que tiene). Mientras mis amigos fueron a verlas yo me quedé en los alrededores buscando y viendo setas TERUEL EXISTE también en silla de ruedas que estaban por todas partes y dando un paseo ya que hay numerosos senderos que si bien no están acondicionados sí se puede transitar fácilmente con silla de ruedas.

El último día lo dedicamos a conocer Teruel capital y puedo dar fe de que TERUEL EXISTE. La ciudad es una maravilla, pequeñita pero preciosa y muy cómoda de recorrer. Son infinitos los recursos turísticos para visitar, el Mausoleo de los Amantes de Teruel (muy curioso y bastante bien adaptado), la plaza del Torico, el Teruel Mudéjar (torre de la catedral, de San Pedro, San Martín, Salvador, la Merced, etc), el acueducto de los arcos, las construcciones modernistas por todo el centro histórico, la escalinata del óvalo, etc. En fin que si sois como yo unos apasionados de la fotografía en Teruel encontraréis un filón.

Nos quedaron por conocer muchas cosas pero 3 días no son suficientes para visitar Teruel aunque haya quien piense que no existe.

Os animo a que lo visitéis, para mí fue una gran sorpresa.
 
Fuente: Equalitas Vitae. Escrito por David

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